Publicidad:
La Coctelera

Me enamoré de un chavista

Yo, que nunca había metido la pata, puse mis ojos en un cuarentón rojo, rojito

23 Enero 2007

Sobre la línea

Hoy descubrí algo extrañísimo en mi chavista. Una particularidad inimaginada, algo que lo hace más especial de lo que hasta ahora lo había considerado, pero que también le otorga un aire de bicho raro que, para ser sincera, me preocupa bastante.

Y es que mi chavista escribe en todo el medio de la línea del cuaderno. Lo hace en todas las líneas de todos los cuadernos. Él no escribe encima de la línea, usándola como piso para no torcer la caligrafía. No escribe en el espacio en blanco que queda entre una línea y otra. No. Mi chavista, cosa rarísima, monta las letras sobre las líneas y así todos sus textos lucen como con un tachón en el medio, con una marca longitudinal que divide las letras en dos.

Hoy tuve la oportunidad de robarme una agenda suya, una gastada, rayada y obsoleta pero que, a fin de cuentas, estaba llena de él, de sus letras, y sus hojas estaban maceradas en su perfume; en ése aroma exquisito e inconfundible que inunda nuestros espacios y me permite detectarlo.

Me acerqué cual terrorista a su escritorio y, cuando estuve segura de que nadie me veía, estiré mi mano temblorosa y tomé el cuadernillo con firmeza. Por un instante lo olí y supe que allí estaba él, escondido, encogido, refugiado y esperando ser rescatado por mí.

Abrí la agendita y descubrí lo que ya les dije: monta las letras sobre las líneas.

Me asusté al pensar que mi chavista podría ser en realidad el simétrico de mi marido: mientras él, mi esposo, sí, el escuálido, cuida excesivamente que su caligrafía quede justo sobre las líneas, y borra frases enteras si descubre una “a” de rabo largo osando traspasar su límite, mi chavista parece irrespetar sistemáticamente el rayado montándole letras encima de manera compulsiva.

En medio del pánico que aquello me causó y por sentir ese olorcito a licor y flores viejas que despide mi chavista al caminar, síntoma de que estaba acercándose, solté la agenda sobre su teclado y corrí hacia la cafetera para sin levantar sospechas.

servido por meenamoredeunchavista 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Pepe

Pepe dijo

Pana, que blog tan bueno. ¿De dónde se te ocurre tanta vaina? jeje.

2 Junio 2007 | 06:04 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de meenamoredeunchavista

Me enamoré de un chavista

ver perfil »
contacto »
Me llamo Enriqueta Mendoza y tengo casi 30 años, más aquellos que me resto y los que me sumé una vez. No hay psiquiatra que pueda tratar mi conflicto, por eso preferí contárselo al mundo entero: Amo a un chavista.

Fotos

meenamoredeunchavista todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera