Llegada de Claudia
-Ahora no serán dos en una cama… ¡Seremos tres! –Escuché la voz filtrada del intercomunicador. Llegó a los dos días de haberme ido de mi casa y trajo maletas suficientes para pasar una década arrimada en casa de Diego. Él, por su parte, se mostraba feliz por la compañía: -¡Dios mío! ¡Qué batatas tiene esta mujer! De puros aeróbicos, uno, dos, uno dos… -Diego, deja las piernas de Claudia en paz… -¿Qué ha pasado con los tipos, Enriqueta? -Nada. Ninguno de los dos se ha preocupado por mí. -No puedes estar segura de eso, amiga –dijo ella con firmeza-. Tu marido debe estarse esforzando para darte un espacio, para no venir corriendo tras de ti. -Tiene otra mujer. Me lo confesó. -¿Y el chavista? ¿Qué harás? Te dijo que te quiere, a pesar de estar con la otra… -No puedo compartir un hombre, Clau… -¡Me estás compartiendo a mí con ella! –Soltó Diego-. Cierto, yo no clasifico –y rió de buena gana. -Nadie ha dicho que lo compartirás –siguió ella-; tal vez él está ahora con una, dos, diez o cincuenta mujeres, pero eso no significa que no esté dispuesto a algo serio y monogámico contigo… -¡Eso digo yo! ¡Yo también soy sicólogo! ¡Qué éxito! Mejor me callo, ¿verdad? -Por favor, sí –le respondió Claudia. -No quiso acostarse conmigo… ¿por qué no conmigo y con la “gatita” asquerosa esa sí, Clau? ¿Por qué? -¡Porque tú eres divina! Para admirar… ¡Importante! –Intervino Diego-. Lo siento. Es verdad que dije que me callaría… -Pero acertaste –respondió Claudia-. Lo que él dice tiene su parte de cierto: tal vez no te ve como una mujer desechable y el mismo afán de idolatrarte lo ha privado de proponerte algo que posiblemente él mismo considera una canallada… -¿Entonces lo debo llamar? -¡Comienzan las votaciones! Yo votó sí… ¿y tú, loquera? -¡Yo voto que también! –Rió Claudia.

toto dijo
holaaaa que bueno que regresaste,......saludos ...
11 Mayo 2007 | 03:40 AM