Regresando ante ustedes
Amigos, lamento la incertidumbre en que los dejé. Lo siento. Les hago un repaso rápido de la situación: Luego, con más tiempo, en otro espacio tal vez,les explicaré los pormenores de cada cosa.
1) Dejé de escribir porque mi marido, el escuálido, se enteró del blog y sentí que era mejor dejarlo, por respeto a él y a lo que fuimos. Me perdonó los cachos y dudamos ante la posibilidad de volver, pero yo no estoy dispuesta a que la culpa y la paranoia sean el tercer ocupante de nuestro lecho.
2) Ergo, mi marido, el escuálido, y yo estamos en proceso de divorcio. “Incompatibilidad de caracteres” es la excusa ante el abogado. Ya estamos, como quien dice, serruchando la casa para quedarnos con igual número de baldosas y eso ha sido lo más terrible: Él quiere dejarme el apartamento a mí, pero la conciencia no me permite aceptarlo, así que yo quiero dejárselo a él.
3) Nunca me tiré al chavista. Lamento desilusionarlos: Yo que pensaba que se trataba de un cuarentón rojo, rojito, tan insoportable como para andar solo, me enteré de una gran bomba: Es casado, con hijitos,y de allí viene otro cuento, otro camino en el que desearía que me acompañasen pronto.
Sin más que acotar por ahora, mis fieles amig@s, les agradezco su complicidad. Estoy segura de que nos veremos pronto pues mi vida, la mía, la de Enriqueta Mendoza, no termina en un gran chasco: Quedan muchos huecos donde meter la pata.
Un abrazo. Gracias a todos... por todo.

Tiburcio dijo
jajajajajajajaja... no me digas que esta vaina era verdad!!!! NO ME LO CREO!!! JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA casi me hiciste creer que si... jajajajjaajjaaajja... que vaina pa buena... espero que no nos dejes tan abandonados como antes...
11 Septiembre 2007 | 04:56 AM